Amor...
Mi alma tiene algo más
para decirte,
en esta noche de suspiros
enredados.
Mi corazón se prolonga
y me brota por los dedos
sobre tu piel espeluznada,
déjalos que reescriban
ese poema de amor
que borró mi boca
en su pasión desenfrenada.
Con palabras aún no creadas,
escribiré tu nombre y el mío
en el humedal de tu boca enamorada,
bajo la fina niebla de tu aliento
que de amor me embriaga.
Si todo amor es divino,
qué divinos son tus pechos
diosa mía, de areolas encrespadas.
No apagues mi sed,
déjame beber a cada rima
el elixir de tu copa rebosada...
y embriagame ...
hasta que muera.