No puede el agua
sortear la pendiente
y volver atrás
trepando por las rocas
cómo tampoco puede
el amor negado
cerrar las cicatrices
de un corazón que aún lo evoca.
Amar es un acertijo
en la calesita de la vida.
Amigo de las letras y de los sones que ellas encierran, agradezco tu presencia en esta sinfonía de palabras, que sólo enmudecen para escuchar tu silencio. El precioso silencio de quien disfruta de la lectura. Te dejo mis versos y mis cuentos, para que vayas despacio, hacia tu propio encuentro.
No puede el agua
sortear la pendiente
y volver atrás
trepando por las rocas
cómo tampoco puede
el amor negado
cerrar las cicatrices
de un corazón que aún lo evoca.
Amar es un acertijo
en la calesita de la vida.
Desde lejos escucho
los pasos de la noche
que se acerca.
Ese collar de diamantes
que cruza el cielo
adorna su pecho ondulante
que se mece a cada paso,
mientras la tarde se aleja.
Así pasa cuando estás conmigo,
eres ese silueta que se ahonda
en el río de mí sangre,
para brotar por los ojos
en lenguas de fuego.
Ahora que la noche es nuestra
y cubre con su espesura
las caricias a tientas,
déjame beber de esa estrella
solitaria que palpita
en la luz que recorre tu garganta.