HOLA AMIG@

Amigo de las letras y de los sones que ellas encierran, agradezco tu presencia en esta sinfonía de palabras, que sólo enmudecen para escuchar tu silencio. El precioso silencio de quien disfruta de la lectura. Te dejo mis versos y mis cuentos, para que vayas despacio, hacia tu propio encuentro.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

La noche y tú

Desde lejos escucho 

los pasos de la noche 

que se acerca.


Ese collar de diamantes

que cruza el cielo 

adorna su pecho ondulante

que se mece a cada paso,


mientras la tarde se aleja.


Así pasa cuando estás conmigo,

eres ese silueta que se ahonda

en el río de mí sangre,


para brotar por los ojos 

en lenguas de fuego.


Ahora que la noche es nuestra 

y cubre con su espesura

las caricias a tientas,


déjame beber de esa estrella 

solitaria que palpita 

en la luz que recorre tu garganta.

domingo, 25 de agosto de 2024

Terrón

Terrón...

Amalgama de lenguas resecas

que se pega al suelo;

como legítimo heredero 

de charcos que ya no existen.


hijo natural de la tierra 

abandonado a su suerte, 

que en la ignominia de tu soledad

no pudiste prohijar semillas.


Terrón ...

Huérfano desprovisto de amor,

cómo un niño sin corazón 

que vuelve al polvo 

sin haber conocido a su padre.

jueves, 20 de junio de 2024

Libertad

El pájaro trina

aún con sus alas rotas.


                    En la espesura de su dolor, 

                    resiste.


En la melodía que brota de su aliento, 

espera.


La vida y la muerte viajan juntas 

y sólo se separan 

cuando el tiempo madura

los frutos de cada entraña.


                        Unos primero,

                         otros luego; 


pero siempre maduran;

y el pájaro lo sabe.


Lo que el pájaro no sabe, 

es que no siempre 

están abiertas las ventanas;


porque el humano es un animal 

hecho para el encierro. 

Se ensimisma.


Así cierra las puertas de su alma 

y a su corazón le echa aldabas.

El dolor del otro le es indiferente,

pero sale en busca de consuelo 

cuando se ahoga en su propio llanto.


En el fondo, más allá de todo,

el hombre es un animal 

que vive su libertad estando atado.

sábado, 15 de junio de 2024

Extremos

 La mano del hombre 

dibuja destinos:


                uno abajo, otro arriba,

                en los extremos del camino.


Le pone vericuetos a la vida

y en cada recodo, una esperanza. 


                De la tierra es caminante;

                y del viento, peregrino.


Entre huella y huella 

va sembrando sueños;


           y en sus sueños siempre tiene 

           la loca aventura de ser amante. 


Tras sus pasos deja una estela 

y en construcción, un recuerdo.


               Recodos tiene la vida;

               y sólo dos puntas el camino.

Altar de mis versos

El color de la música 

que brilla en tus ojos

es mi arcoiris 

después de la tormenta.


Una brisa de cielo 

que se esparce lento, 

penetrando la carne del tiempo 

donde sangró mí alma.


Ahora la calma

llegó a mí vida 

y en un suspiro contenidas

se borraron mis lágrimas.


Hoy vuelvo a tocar la luz 

que hace tiempo dibujó mis sueños;

y que sobre el alba del ayer

creó para nosotros un cielo.


Mí arcoiris 

           Mí luz

                   Mí tiempo 

                                  Mí cielo 

Roca mía, altar de mis versos.

jueves, 6 de junio de 2024

Juguemos esta noche

Los álamos desnudos 

levantan sus brazos al cielo,

mientras la raíz duerme 

su letargo de invierno.

La sangre del árbol se aquieta,

acunada por la tibieza del suelo,

que guarda entre sus guijarros 

el rescoldo de los soles de enero.


Ay amor, te necesito suelo;

mí sangre bulle entre tus brazos 

apretados a mí cuerpo; y tu boca 

es un sol abierto en cada beso.


Ay amor, no dejemos que el invierno 

enfríe nuestros sueños,

podremos perder las hojas

pero nunca cerrar nuestro cielo.


Abracémosnos esta noche.


Y dejemos que el lucero

descubra nuestra desnudez 

entre las sábanas desprolijas

de nuestro lecho.


Juguemos a ser, yo álamo y tu suelo.

viernes, 24 de mayo de 2024

La vida y el tiempo

Llora el árbol por la herida 

y aún así florece.


Es tan sabia la vida

que de la savia hace sangre;

y la sangre es torrente 

con color de arcoiris.


Los años en que demora

la encina que crece

entre las piedras y el abismo,


es el mismo tiempo que tarda

un pájaro en levantar su nido.


Es que la vida tiene varas distintas 

y da a cada tiempo su justa medida.


Por eso el amor…


llora 

        sangra

                    y construye nidos

en las plazas,

aún bajo de las tormentas,


porque es otra la medida 

de los sueños 

de un corazón a la intemperie.