Piedra sobre piedra,
en lento ritual de tiempo,
construyo sueños a pedido.
A pedido de mis ansias
y de mi loca costumbre
de remontar mañanas lilas,
color de montaña
cuando el sol desfleca las sombras
por arriba del río.
Piedra sobre piedra,
sin saber acaso
si mañana serán tropiezos;
sólo con la intima convicción
de que siempre serán mis sueños
y no otros
los que se derrumbarán conmigo.











