HOLA AMIG@

Amigo de las letras y de los sones que ellas encierran, agradezco tu presencia en esta sinfonía de palabras, que sólo enmudecen para escuchar tu silencio. El precioso silencio de quien disfruta de la lectura. Te dejo mis versos y mis cuentos, para que vayas despacio, hacia tu propio encuentro.

sábado, 19 de mayo de 2012

Sueños a pedido



Piedra sobre piedra,
en lento ritual de tiempo,
construyo sueños a pedido.
A pedido de mis ansias
y de mi loca costumbre
de remontar mañanas lilas,
color de montaña
cuando el sol desfleca las sombras
por arriba del río.
Piedra sobre piedra,
sin saber acaso
si mañana serán tropiezos;
sólo con la intima convicción
de que siempre serán mis sueños
y no otros
los que se derrumbarán conmigo.

jueves, 19 de abril de 2012

Vivir y morir en uno



Vierten las piedras
su jugo de sol,
calcinante desierto,
y a pesar de todo
mi alma sobrevuela
preconizando sus misterios.

Sueño, luego existo.

Pétreos rincones la abrasan,
silencio de tumbas sin huesos,
la muerte cabalga
a horcajadas del viento
sembrando zozobra
a expensas de la existencia.

Pienso, luego subsisto.

A la frenética porfía
de mis únicos sueños
que me permiten estar vivo,
y en ese derrotero, tú,
alma gemela
de dogmas idénticos.

Peco, luego me arrepiento.

No te sueltes de mis cadenas,
rotas aldabas
de libertas conquistas,
que más allá de la fecunda muerte
está la tierra prometida.

Vivo, luego sufro las consecuencias.


sábado, 14 de abril de 2012

Esta noche huele a tí



Tiene el aroma de tu química
en la poción justa de la entrega,
tiene el olor de tus pechos mojados por la lluvia
después que el arcoíris aparece,
y huele al herrumbre de tus pasos
cuando recorres, minuciosa, el tiempo de la partida.
Sólo tú conoces los recovecos
fatigosos de mis huidas,
y los desnudas a cada beso
como buscando la ojiva
antes que detone,
no para hacer la guerra
sino el amor como sólo tú sabes hacerlo:
salvaje, vibrante, suavemente agresivo…
Esta noche huele a ti,
por eso extraño el desvarío de los sueños,
el ramo de rosas dejado al amparo del descuido,
y la copa de vino, rubí y escarlata
como tus labios, frutales y encendidos.
Esta noche huele a ti.
Cómo no soñarme velero a la deriva
con ese olor de mar embravecido
bajándome por el pecho
hasta bañar de luna tus orillas.
Esta noche huele a ti… y todo para mi tiene otro sentido.


sábado, 7 de abril de 2012

Vigilia


Tensa calma…
expectativa y dudas
enlazadas en la trama secreta del miedo.

Amanecer del huerto
sombrío y cansado,
trémolo bajo los pies descalzos
que el silencio impone para caminarlo.

Vigilia mortificante,
que apura la noche buscando el alba,
y obliga a contener el grito
para no traicionar la esperanza.

¡No digas nada,
apaga la lumbre, aún falta!
ve en anuncio a proclamarlo
con voz certera, pero calma.

Los veré reunidos
allí donde ya saben,
no me toques ahora
que aún sangran mis manos

…Y en mis pies de caminante
todavía persiste el cansancio.

¡El Señor ha resucitado!
Ahora puedes gritarlo;
sobre las piedras quedaron las vendas
y bien doblado el sudario.

…Y  sobre mi frente,
áspera de traiciones y pecados,
un frescor de aire nuevo…

¡Yo también he resucitado! 

lunes, 2 de abril de 2012

Tarde de Palomas


Es  una tarde de aquellas
en que a mis sueños les gusta
hacer su suelta de palomas.
Tal vez vuelen… tal vez caigan…
tal vez regresen… tal vez se vayan.
Cómo en tantas otras veces
en que dejaron vacíos
los andenes de mi alma.
Soy puerto y soy marea
en un mismo mar sin agua
y en la vorágine oculta de mis noches
una estrella despuntando el alba.
Velero de cuatro vientos
con su brújula oxidada,
que   rumbea a la deriva
como paloma sin alas.

jueves, 1 de marzo de 2012

El roce de tu piel

…Y rocé tu piel
para estremecer los pétalos
de tus pimpollos inconclusos
…Y un jardín abismal
de lúcidos espasmos
erizó la entraña de la rosa.
Acaricié con manos ávidas
de temblores las corolas,
para saciar de néctar
mi avaricia
…Y un eco perturbado
de silencios cómplices,
abrió un tajo en el vientre
del suspiro.
…Y manó la esencia
cobijada al abrigo del tiempo,
para dar el fruto
que cuajó  tu  simiente.
Extendí los brazos
para  volverlos caricias,
y anidó en mi manos
con sus alas de pájaro.