HOLA AMIG@

Amigo de las letras y de los sones que ellas encierran, agradezco tu presencia en esta sinfonía de palabras, que sólo enmudecen para escuchar tu silencio. El precioso silencio de quien disfruta de la lectura. Te dejo mis versos y mis cuentos, para que vayas despacio, hacia tu propio encuentro.

lunes, 17 de febrero de 2025

Poema #3

En aquel día, 

quedará en pie

la higuera de los sabrosos higos?

Y el verde prado seguirá echado, 

como un gato manso, 

al borde del viejo río?

Cuando el último jinete

blanda su espada de fuego,

uniré mi ceniza

con las cenizas de los que quiero

y de los que nunca quise;

y seremos uno en la unidad 

de lo múltiple. 

Si la muerte no fuera hija de la vida,

dónde estaría su portento?

Dónde su aguijón? 

Nacer y morir es la misma opera

que se escenifica 

en dos únicos movimientos. 


(Del Poemario "Los últimos días")


Juegos de luces

Busco, al final del ocaso, 

los planetas alineados 

con el único fin 

de ver cómo juegan a la mancha. 


La luna es la reina

y la referente. 

Una noche está arriba  

otra noche debajo.


Corretea por el cielo oscuro

presumiendo de su lumbre,

cómo una doncella 

que juega con el corazón del príncipe. 


El cielo es un gran patio

donde aspiran las almas

jugar la ronda eterna.


Volar siempre ha sido 

el gran sueño del hombre.


martes, 28 de enero de 2025

TÚ

Estaba yo parado 

a la vera del camino.

Sin sur y sin norte

mi desgraciado destino,

hasta que apareciste tú;

brújula incierta de inciertos rumbos. 

Me aferré a la escuálida figura

de tu magnética sombra,

y una luz de ocaso

me mostró de dónde 

saldría la lumbre 

que iluminaria mi vida. 

Derrotero de noches inciertas,

rayo sutil de vano lucero 

persiguiendo la penumbra;

y al final del recorrido tus brazos, 

en la dulce cruz de la santa espera 

haciéndome tuyo. 

domingo, 29 de diciembre de 2024

La montaña

 Me gusta la paz

de la montaña.

Sé que Dios está ahí, 

contemplando absorto 

la pequeñez de su creatura

 

frente al magnífico paisaje 

que sembró su mano.


Giro la cabeza y me veo solo; 

y el miedo se apodera 

de mis huesos que crujen

bajo el céfiro de la tarde.  


Un frío lento me invade y se arrincona 

en los huecos del alma.


Me envuelve el infinito 

y la propia noche me encuentra

extraviado en ese cosmo imperturbable;


y siento que la soledad 

es un río sin amarras que trepa

por la pendiente de mí sangre.


              Dios sigue ahí, 

en el miedo 

                 en la soledad

                                       en la angustia 

en el suave temblor de la carne.

jueves, 21 de noviembre de 2024

Similitudes

La pequeña cascada

suelta su música 

a cada golpe de piedra;

y con el corazón roto 

en millares de perlas, 

el sublime estupor del agua 

se vuelve mansa niebla.


Así es el alma del poeta.

A veces necesita una herida

para hilvanar sus versos,

y otras tantas le basta una caricia 

para soltar la locura de una prosa,

que se desgrana entre los dedos 

como espiga madura.


Es que la fuerza del amor 

está más allá de toda lógica.

Se abraza o se suelta,

se toma o se deja,

se entrega o se aleja.

Se lucha hasta el fin y se vive 

o por amor se muere.

viernes, 15 de noviembre de 2024

Eseranzas

La vida circulaba por las calles del mundo.

Mientras en el sur nevaba

el norte ardía.”

(Poemas en flor - Zunilda Moreno)


Los polos contrarios se atraen,

aún cuando es mansa la tormenta;

y hasta el amor y el odio tienen 

un lagar de donde llenan sus copas.


La vida hace círculos 

alrededor de la muerte,

la encierra, la hostiga,

le moja la oreja, como al descuido.


Y otro día salen juntas 

a pasear por los corazones baldíos,

en busca de las tristezas 

que sepultan alegrías.


La vida gira, 

y sucederán inviernos y primaveras,

habrá días sin sol

y noches sin estrellas;


y en el blanco resplandor de la aurora, 

un nuevo día mostrará la hilacha.

Quién sabe para qué?

…

Para sacudir las esperanzas.

jueves, 31 de octubre de 2024

Haykus a media noche

Serán las flores

y los pájaros mudos,

mí epitafio.


La lluvia mansa

atraviesa colores;

falso arcoiris.


Golpe tras golpe 

el cántaro se rompe;

como mis huesos.


Silencio sordo, 

lejano crepúsculo,

última tarde.


Espacio sin luz, 

la noche gira loca 

a escondidas.


Los santos vienen, 

con aureolas y palmas,

llorando salmos.