HOLA AMIG@

Amigo de las letras y de los sones que ellas encierran, agradezco tu presencia en esta sinfonía de palabras, que sólo enmudecen para escuchar tu silencio. El precioso silencio de quien disfruta de la lectura. Te dejo mis versos y mis cuentos, para que vayas despacio, hacia tu propio encuentro.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Estar sin Tí

Estar sin tí...
es como escribir un poema bajo la lluvia.
Tinta y papel
fundiéndose en sangre
por entre los dedos
de una ausencia sin fin.
Estar sin tí
es como escalar la montaña
con el precipicio invertido,
cada paso me acerca a la muerte
y de ella al olvido.
Estar sin tí
es como navegar un mar de silencios
donde la voz del corazón
sucumbe a cada latido
de mareas sin luz.
Estar sin tí
es estar vacío
como sombra sin árbol
como nido sin pájaro
como piedra sin río.

sábado, 21 de febrero de 2015

No lo olvides, aquí te espero



Miro las últimas flores, pequeñas, taciturnas
de este verano sin molinos y sin vientos,
y sólo los bordes de pequeñas piedras
marcan el camino hacia otra primavera.
No sé si llegarán las golondrinas primero,
sin que antes el frío invierno deseche sueños,
pero yo sólo pienso en los libros de tus suaves poemas
cortándome la piel con sus aterciopeladas rimas.
Y tus ojos, de negro azabache y ausente luna,
buscándome encandilada a través de la ventana,
la mañana siguiente del amor enceguecido
cuando ya todos los fuegos se apagan.
No sé si llegarán las golondrinas primero,
pero estas últimas flores, pequeñas y taciturnas,
quedarán marcando las páginas mejor leídas
de nuestra historia.
No lo olvides, aquí te espero.

viernes, 26 de diciembre de 2014

FANTASIAS


Esta noche viene a mí,
esa suave tersura de tu mano
entrelazada a la mía junto al mar;
cuando caminábamos,
despreocupados,
mirando más allá del por venir.
Tus dedos dibujaban
los pájaros al atardecer
en mi palma estremecida de placer,
y una honda sensación de paz
impulsaba mi boca sobre tu boca
a beber la sal
que el viento dejaba al pasar.
Esta noche viene a mí,
esa loca aventura de soñar
caminando junto al mar.
Tal vez, alguna vez,
conozcamos de nuestras bocas
el sabor de la sal
y entrelacemos nuestras manos
cuando los pájaros vuelvan al atardecer.

sábado, 20 de diciembre de 2014

HOY


Hoy es un día para la poesía,
para esas palabras sin dueño, perdidas,
que nadie quiere recoger
tal vez porque las ven heridas.
Es que son palabras batalladoras,
de esas que a cada sílaba se juegan la vida;
y se desangran, se encojen, se estiran,
acaso sin saber o al menos suponer
que una alma en pena pueda leerlas.
Palabras que pueden decirte, por ejemplo,
que la tibieza de la tarde son tus ojos;
y que tu silencio es el arruyo de un pájaro dormido.
O tal vez, si fueran osadas,
dirían que en tus pechos
duerme la amapola que apacigua mis fantasías.
En fin, lindo día para la poesía,
siempre y cuando mi alma en pena
encuentre alguna palabra que le devuelva la vida.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

PARADOJA




Quizá un día
no encuentres agua en mi pozo;
será el día
en que la medida de todas las cosas
habrá colapsado en mi interior profundo.

Quizá yo no lo sepa,
 pero tu sed me pasará factura.

Quizá un día
no encuentres la lámpara encendida
al costado de mi cama;
será el día
en que todas las estrellas
habrán bebido mi mirada.

Quizá yo no lo sepa,
pero tu ceguera me pasará factura.

Quizá un día
cuando tu sed y mi agua,
tu ceguera y mi mirada
ya no sirvan para darnos la razón de estar juntos;
yo muera como un ciego sin remedio
y tu seas un oasis donde abreve mi pobre alma.

sábado, 15 de noviembre de 2014

¡GRÍTALO!


En el hueco de tu voz anida mi silencio
¿te suena?
Es ese murmullo que musita
en la honda cavidad de tu memoria
y que en la cima del vuelo
que tus sueños remontan,
va adelante, como bandera.
Que no te extrañe, un día,
cuando se vuelva grito
y te traicionen tus secretos:
¡Gritalo!, que caigan una a una
las consonancias que el poema
tejió en las brumas del miedo;
y sepa el mundo que hay un trueno
durmiendo en el relámpago de nuestras vidas.

martes, 11 de noviembre de 2014

TU SOMBRA


No pertenezco a este tiempo.
Soy el péndulo errante
que naufraga en cada orilla,
marcando la cadencia
de la muerte y su sosiego.

Sin embargo estoy contigo
en este ahora sin rumbo,
desangrando las brújulas
que siguen la estrella
de la noche sin destino.
Soy la piedra y el pájaro herido,
derribado el otro contra el uno
a un costado del camino.
Y me empecino en negar el tiempo,
sólo porque sé que aún no te has ido.
Será siempre eterna tu sombra
adherida a la silueta de mis días
como un marcapasos,
como una vena sustituida,
pero siempre salvándome la vida.